Pues no. No hablamos de la manzana del Edén, sino del pomelo. Y se denominó así en sus orígenes porque un reverendo se encontró con esta fruta mientras buscaba el origen del árbol del conocimiento.
Durante décadas, los pacientes con diabetes han recibido recomendaciones contradictorias sobre el consumo de ciertas frutas en su dieta cotidiana. La fruta ha sido señalada erróneamente como enemiga ...